Hacía tiempo que no me sentía así. Durante este tiempo he echado de menos a mucha gente, muchas personas que he perdido, sintiendome sola y perdida, y otras que he dejado de ver aun sabiendo que estan ahí para siempre.
En ese tiempo aparecieron grandes personas en mi vida, aquellas que merecen la pena y las cuales poco a poco se va forjando una amistad irrompible. Lo que más me sorprendió de todo fuiste tú.
Un chico callado, sentado en una taburete mirando de un lado para otro, quizas por vergüenza, por timidez. Ahi estabas tú mirándome sonriente y sin decir una palabra, aunque tampoco hacia falta.
Ese 28 cambió totalmente mi vida, la cambiaste tú y sin darte cuenta. El momento clave habló por si solo, y al llegar a casa, esa noche, ya te echaba de menos. Me emocione al verte por segunda vez en la estación. No se que hubiera hecho sin haber seguido intentando estar contigo, si te hubiese dejado pasar, soy muy feliz y todo gracias a ti, gracias por ser como eres y por todo lo que te importo, por cuidarme tanto y por haber aparecido en mi vida.
Hacía mucho tiempo que no me sentía tan feliz y tú me has hecho recordar que la ilusión se puede volver a sentir, sentir las mariposillas en el estomago revoloteando cuando te veo y que cada sonrisa sea un motivo para ser feliz, para seguir adelante con todo.
No me hace falta nada más que tú felicidad para estar completamente feliz, tú.
28.01.2012, Kuraia.
También se puede llorar de alegría...
ResponderEliminarGracias por ser tu, por querer estar a mi lado, por cada una de tus sonrisas...